En el coche con Nero, me preguntaba si había tomado la decisión correcta al dejar a Lily sola. Tal vez debería haberme subido a su coche y seguido con ella adondequiera que estuviera yendo. El miedo de que nunca volviera a hablarme era más fuerte que nunca.
—No te preocupes por ella. Estoy seguro de que llegará a casa sana y salva. Le dejé algunos guardaespaldas para que no se metiera en problemas.
—Me temo que nuestra amistad está prácticamente acabada. No puedo precisar cuándo empezó a salir