Me repetía a mí misma que estaba exagerando. No había forma de que una chica a la que conocía desde hacía años quisiera hacerme daño. Pero me estaba pidiendo que fuera con ella adonde quisiera para demostrarle que no estaba enfadada.
Debería haber dicho que no, pero las ganas de no romper los lazos entre nosotras eran demasiado fuertes. Seguía diciéndome que Lily era mi mejor amiga y que lo que Nero y Tally pensaran de ella no me importaba. Podía salir con ella como siempre y todo estaría bien.