Lastimé a Serena gravemente, y no había manera de que me perdonara por eso. Ninguna cantidad de alcohol que consumí me hacía sentir mejor. Me sentía una mierda. Ni siquiera podía mirarme en el espejo sin sentirme el mayor imbécil del mundo.
Debería haber sabido que cuando la conocí, no traería más que problemas. Destruía todo lo que tocaba. Mi hermano estaba muerto, y la mujer de la que estaba perdidamente enamorado no quería mirarme.
Enzo me encontró junto a la piscina, bebiendo whisky solo. T