Me puse un vestido blanco, con corset en la mitad, que llegaba a la mitad del muslo. Lo combiné con stilettos blancos y joyas de diamantes por todas partes. Como mi vestido tenía cuello y no tenía botones, me puse un collar de diamantes.
Había un reloj Cartier de diamantes en mi muñeca, y en mis orejas llevaba aretes de lágrima de diamantes. Me encantaba la moda más que cualquier otra cosa. Hubo un tiempo en que iba a ser modelo para seguir los pasos de mi madre.
Todo eso se derrumbó cuando ell