Mundo ficciónIniciar sesiónEl camino de regreso a casa fue silencioso.
No era un silencio incómodo ni tenso; era uno cargado de pensamientos que ninguno sabía cómo expresar. Afuera, la ciudad continuaba su rutina habitual: autos avanzando con prisa, personas caminando sin imaginar que dentro de aquel vehículo dos vidas acababan de cambiar para siempre. Salvador mantenía ambas manos firmes sobre el volante, la mirada fija al frente, aunque cada tanto desviaba los ojos hacia Cristina, como si necesitara com






