Mi hermano presentó a su esposa y a los niña. os con todo el amor del mundo. Los chicos al verme salieron corriendo y me abrazaron fuerte sin querer soltarme. Tenían mucho tiempo sin verme, ya los extrañaba.
-Te hemos echado de menos -dice la niña.
-Sí, tía, muchísimo -dice el niño.
-El trabajo no me da chance, lo siento. ¿Me perdonan?
Me sonríen y se dirigen son sus padres. Sé mejor que nadie con esa sonrisa estoy más que perdonada. Adoro esos niños cómo si fueran los míos propios. Cuand