Secuestro
Rápidamente el oficial Stephenson subió por las escaleras de incendio. La ventana del departamento estalló y Andrew irrumpió en la habitación.
—¡Andrew! —gritó Julia al verlo. Su corazón se llenó de alivio, pero al recordar que Mauro estaba armado, intentó advertirle—. ¡Tiene una pistola!
Mauro se giró de inmediato.
—Al fin llegas, vas a pagar por cogerte a mi mujer —rugió antes de disparar.
Andrew logró cubrirse tras un escritorio.
—¿Por qué lo ayudas, Conejita? —bufó Mauro, acercánd