Mundo de ficçãoIniciar sessão—No seas caprichosa. Priscila, hemos hablado de esto durante todo un mes. El tiempo ha llegado, tienes que casarte con Ernest. —Me siento un intruso viendo cómo ambos discuten sin siquiera tomarme en cuenta.
Me dedico a observar el lugar mientras padre e hija se lanzan toda clase de cosas a la cara y Roll, sin levantar la voz, sin gritarle a su hija, deja bastante claro su punto de no cancelar el compromiso.
Justo cuando creo que debo intervenir,







