Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo 125: El me escuchó y yo a él.
Su voz me hace girar de inmediato hacia la entrada de la cocina, donde mi padre, vestido de traje negro, está allí parado, observándome con una caja de regalo en la mano. —Esto es para ustedes.
Él deja la caja sobre el desayunado y se coloca al lado de mi madre, cabizbajo, se miran los zapatos y luego me mira.
Sé reconocer el dolor cuando lo veo y allí hay dolor.
—No puedo perdonarte así, sin más no puede







