Mundo ficciónIniciar sesiónA las puertas de la oficina se abre y entra dando tumbos como ama y señora. Sacudo la cabeza con insolencia. No sé por qué demonios Timoteo la ha llamado a ella. Lo único que hace con esto es procurar que me tumba se cabe aún más hondo y más rápido.
—Sigo sin entender para qué diablos le llamaste. —Murmuro nada más verla, acercarse a mí.
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