Con la condición de firmar, le dije a Meg que nos viéramos a solas, pero no en cualquier lugar. Le pedí que tuviéramos una última cita y después de suplicarle tanto, ella aceptó.
Quedamos para cenar en la noche. La iba a llevar a un lugar hermoso que siempre pensé en llevarla y nunca lo hice, jamás saqué el tiempo o me nacieron las ganas. Esa era la verdad.
Ella solo almorzaba, cenaba en casa.
Cuando salíamos con los niños, cuando acertábamos a salir los cuatro, se concentraba en que Aura comie