Cuando llegué a casa de mis padres con el coche lleno de cosas, más que nada de los niños, ya que no cabían tantas cosas y era primordial las de ellos, mis padres se quedaron asombrados y papá me ayudaba a sacarlas para llevarlas a mi habitación. Por suerte la casa tenía tres de ellas.
Mis ojos estaban muy hinchados, porque cuando comencé a sacar cosas y a llevarlas al coche para marcharme, sentía que mi mundo se derrumbaba, todo cuanto había vivido al lado de ese hombre, todo eso ya estaba hec