—Megan… —no podía verla así, no podía sentirla así, toda decaída, angustiada, llorando en silencio, sin salir de la cama y, más que nada, sin querer salir de casa.
No pude protegerla de lo que vino después de aquella entrevista de Teresa Hall, cosa que no quedó allí y rápidamente se supo que esa Megan mía era la supuesta causante de que el compromiso de Hugo Gómez y Teresa Hall llegara a su fin.
Múltiples ataques llegaron en su contra.
Fue como una bomba de humo que me explotó en la cara y no p