Camila
Me paré rápidamente de la cama, su rostro no tenía ninguna emoción, estaba serio, se veía lleno de ojeras, parece que no ha dormido nada bien, al menos yo puedo disimularlo con maquillaje mientras que él… no sé qué está haciendo aquí.
—¿Este es el recibimiento que se le da a uno de tus clientes? —dijo mirando el lugar.
—¿Esto es una broma? ¿Qué es lo que intentas con esto? —cuestioné, intentando controlar el nudo en mi garganta.
—Reclamar lo que pagué. ¿Acaso no te lo dijeron? me ima