Flashback
Después de que Luca me comenta que mis empleadas piensan tenderle una emboscada al falso Luciano, me obligo a mantener la calma y regreso junto a la mujer que me espera en la barra, mientras bebe un trago tras otro.
Una vez que estamos lo suficientemente ebrios, subimos a la suite para despejarnos un rato, pero cuando me informa que desea irse, mi boca y mis manos actúan por cuenta propia hasta obligar a mi asistente a permanecer debajo de mí.
Con un poco de indecisión estoy por besa