―Disculpen la interrupción, pero… creo que la señorita Kent y yo, tenemos una reunión urgente y de suma importancia.
Su pose intimidante y el tono con el que remarca y pronuncia cada palabra no pasa desapercibido.
―¿Y usted es?
Dalton interviene colocándose delante de mí para protegerme del inminente desconocido
―Ethan Callaway, su compañero de trabajo y uno de los ejecutivos de esta empresa.
No se amilana ante la reacción de mi prometido y como todo un espartano listo para la batalla, se a