―Si nos seguimos besando de esta manera la comida se va a enfriar.
Le comento risueña.
―¿Qué te parece si nos olvidamos de la cena y nos vamos a la habitación?
Niego con la cabeza y coloco las palmas de mis manos sobre su pecho para darle un empujoncito y apartarlo de mí.
―Es una oferta muy tentadora, señor Callaway, pero pasé toda la tarde preparando esta cena especial como para que nos olvidemos de ella ―lo sujeto por la corbata y tiro de ella para acercarlo y dejar un beso corto en su boc