13. LA FIESTA DE ÉLITE
AVA
Escuché el sonido de otra puerta y me tensé pensando haber sido descubierta, pero esta no parecía ser la única entrada.
Asombrada, escondida en las sombras, vi a la Beta desnudándose por completo, arrojando por último la braga al suelo para entrar en la misma ducha que Greyson.
Era evidente que eso no lo podía hacer cualquier mujer.
Di un paso atrás como si me hubiesen golpeado directamente la cara.
Algo desagradable se movió en mi pecho, un dolor sordo que hizo que mis ojos se empañaran.
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