Capítulo 157. Reinelle
La criatura no sangraba como debería.
Sí, tenía heridas. Sí, le había arrancado trozos de carne y Gadiel también.
Pero la sangre apenas manchaba su cuerpo y, peor aún, no parecía cansada.
Ni un poco.
Yo sí. Cada respiración comenzaba a quemarme los pulmones.
Cada vez que me movía sentía el cuerpo más pesado.
La multitud estaba completamente enloquecida.
Gritaban. Aplaudían.
Coreaban mi apodo. Querían sangre. Querían ver cómo me despedazaban.
Yo solo quería ganar tiempo.
La criatura se lanzó hac