Capítulo 124. Adom
—Ni idea. Bajamos en el pueblo más cercano… bien —levantó la vista y me dedicó una media sonrisa—. Sara dice que enviará por nosotros pronto.
Asentí.
Me recosté contra el muro del edificio de ladrillos rojos. El callejón era estrecho, apartado, apenas tocado por la luz. Un buen lugar para desaparecer mientras esperábamos transporte.
Cerré los ojos mientras él tecleaba en su celular.
Mi pareja… había tenido un polluelo.
No me importaba. Los polluelos de mi pareja, nacidos dentro o fuera de