Mundo de ficçãoIniciar sessãoTres meses después…
Ser padres primerizos era una de las mejores batallas del mundo.
Una cosa era ser padre de un hijo, pero tener gemelos era algo fuera de este mundo. Ambos cachorros dormían todo el día para estar despiertos toda la noche hasta pasadas las dos de la mañana. El hermoso rostro de Adrián ahora tenía grandes ojeras y un poco de talco de bebé en la mejilla. A pesar de que ambos se cansaran de estar lidiando con los inquietos cachorros Lemietre Roys, la sonrisa de ell







