Cuando Sarah despertó el sol ya iluminaba la habitación del hospital y claro, el sofá al lado de su cama estaba vacío y aunque no le sorprendió en lo absoluto, si se sintió decepcionada.
Intento cerrar los ojos y dormir un poco más, pero un dolor incesante en su cabeza no se lo permitió, por supuesto, aquel dolor no era por el accidente que había sufrido, sino más bien se debía al estrés de estar ahí, sola.
Pronto escucho un ruido proveniente de la puerta, ya que era bastante temprano supuso q