Tenía que reconocer que Krusop había resultado ser un muy buen bailarín, sus pasos eran dignos de un concurso y Catherine lo seguía sin problema alguno. Después de unos minutos y un poco más cansados decidieron refrescarse con una bebida fría, el azabache optó por un agua con gas y hielos. Krusop parecía genuinamente encantando y Shay no se la estaba pasado mal, aun así estaba atenta a cualquier aviso de huida.
Entonces una complicación surgió, su acompañante empezó a buscar su celular por tod