-Gatita sigues siendo tan traviesa como te recuerdo -dijo al notar que se estaba tomando su tiempo para dar el primer paso, era una tortura que estaba dispuesto a sufrir si su recompensa era su boca.
-Te haré sufrir un poco. -Con su lengua recorrió toda su extensión, de la empuñadura hasta la punta la cual empezaba a derramar presumen. Marcus sintió como su cuerpo se erizó por completo al sentir la humedad, no creía aguantar mucho, se moría de ganas por dejar los juegos atrás, tomarla y hacerl