-¿Que si me gusta?... me iría al infierno por ti de ser preciso.
Toma mi rostro entre sus manos y me besa, paro mis movimientos, ahora es él, quién sube y baja sus caderas penetrándome con velocidad.
-¡Aahh! ¡Si! ¡Ahí!... ¡¡Otra vez!! -digo cuando se mueve como él sabe, volviéndome loca de placer.
Toma con una de sus manos mi seno y lo cubre con su mano, jugueteando con sus dedos mi pezón, previamente en ensalivado. Me sostengo sobre la cabecera del asiento y lo miro penetrante mientras me muer