-¿Cómo supiste que yo...? -Suspira cansino y me mira por primera vez, desde que nos subimos al auto.
-Conozco a Oliver desde niños, prácticamente nos criamos juntos y cuando dijo que tenía otros asuntos que atender, supe exactamente a que se refería. Estuve tan furioso porque me hayas dicho que solo habías ido a cenar, cuando no era verdad, aunque muy en el fondo te creí y decidí regresar para ver como estabas, escuché tus gritos y no dudé en entrar.
-¿Cómo pudiste? Digo, se necesita una llave