-¡Hola, mesera! -Marc sonríe apenas ve mi inminente sorpresa.
Me encuentro estática y expectante. ¿Cómo pudo saber donde vivo? ¿Y qué es lo que quiere? Por un momento me hundo en un abismo, pero recupero mi conciencia, cuando recuerdo que mi mamá está a unos segundos de preguntarse por qué estoy tardando, mientras estoy frente al hombre que sabe que fui una prepago .
-¿Qué haces aquí? -logro decir entre dientes, cuidando el volumen de mi voz.
-Quien diría que debajo de ese aburrido uniforme de