Luca observa por el retrovisor la mirada perdida de Vicenzo y se pregunta sobre todo lo sucedido en casa de los López, pero sabe que él no dirá nada, que no quiera que los demás sepan, tal como con la situación de la exesposa. Si algo tienen en común es que se guardan todo para sí. Su tía y su otro primo han bajado a comprar en un puesto de comida antes de tomar la carretera.
Las luces de los negocios apenas si alumbran un poco el camino por el lado izquierdo, que es el lado del chofer. De mane