Samantha se movió para acomodarse mejor, pero no llegó demasiado lejos. Algo o alguien la tenía sujetada con firmeza por la cintura. Poco a poco su mente fue despejándose del sueño y los recuerdos de la noche anterior llegaron a ella.
Giovanni había llegado ebrio casi a media noche acompañado de sus primos. Samantha había estado despierta hasta esas horas, sin dejar de preguntarse si él había ido a ver a Lara y si pasaría la noche con ella. Se había sentido bastante aliviada al descubrir que es