27. Obsesión
Elizabeth pasó los dedos por los diagramas del arma esparcidos sobre la mesa del sótano mientras las palabras de Samuel sobre ese misterioso proyecto resonaban en su mente, tentándola con un mundo de posibilidades para ella y su hija.
—Esperaba que subieras —La voz de Nathan la sobresaltó.
—No puedo —Liz mantuvo la mirada fija en los papeles.
—¿Por qué no?
Elizabeth alzó la vista y elevó una de las hojas para no tener que explicarse. Sin embargo, al verlo tan impasible, la frustración inundó su