Por la mañana, Ahmed le dejó la acostumbrada nota, solo que está se extendía un poco más.
—De nuevo gracias por ahuyentar mis pesadillas, a partir de hoy y hasta la noche de bodas, deberemos permanecer en lugares separados, me quedaré en el palacio de mi madre para que tu puedas quedarte aquí, desde ahora está prohibido que estemos solos, nos veremos un momento durante la celebración del contrato matrimonial, espero que pases un lindo día.
Aisha sentía que cada vez comprendía menos las costumbr