Ginevra Giovanni
Llevaba un vestido blñanco pr segunda vez en mi vida, pero esta vez, este era sencillo, entallado a la figuera y con una falda suelta muy cómoda, agradecía que mi estómago no estuviera todavía abultado, aunque era evidente que mis curvas ahora estaban más pronunciadas, esta vez, no habían familiares que detestaba, no habían personas que me odiaban a mí o a mis raíces, esta vez solo eramos Mikhail, mi hermano, Dimitri, dom y yo. Rodeados de guardias armados hasta los dientes mie