Ginevra Romanov
Intenté pasarme toda la noche despierta, en un intento vano por mantenerlo aleado de mí, pero en algún punto de la noche terminé rindiéndome a los brazos del sueño.
Todo el viaje y el estrés que había pasado en las últimas horas había hecho mella en mí y terminé rendida sin siquiera darme cuenta.
Cuando desperté, indudablemente me cuestioné en dónde estaba, hasta que sentí los brazos de Mikhail rodeándome como si su vida dependiera de ello. Quise enfocarme en eso, en su cuerpo