Ginevra Giovanni
Habíamos recorrido todo el lugar, había saludado a todas las personas alrededor y me había presentado con cada uno de ellos, hacía algunos diez minutos que Mikhail había desaparecido en alguno de los pasillos, yo me había recluido en la cocina, probando uno que otro bocadillo mientras las del servicio me observaban curiosas, como si no pudieran creer que no estuviera disfrutando de la atención de las personas en la sala.
Soltando un suspiro me puse de pie y terminé saliendo d