No pude dormir durante el resto de la noche.
Me quedé dando vueltas en la cama pensando en lo que tendría que hacer para ayudar a Nina, pero mis pensamientos también estaban con Marius. Sus palabras tan dulces y profundas. Él había dicho que me amaba...
Me giré hacia un lado y toqué con la punta de los dedos mis labios. Cerré los ojos durante unos segundos y mi mente se inundó con los recuerdos de Marius.
Sus besos en mis lágrimas, el toque de sus dedos cálidos sobre mi piel...
Su cuerpo pesado