La venganza.
—Señora le tenemos noticia de los billetes—
Erika quien estaba tomando su taza de té a media tarde, detuvo su momento de tranquilidad, era la única noticia que había querido recibir desde hace mucho tiempo.
—Dime que sucede—
En sus ojos había más que deseo de saber quién era el culpable, en sus ojos había sed de venganza.
—Hemos encontrado un par de huellas, creo que querrá ver de quien son—
El hombre con respecto entregó en sobre a su jefa, Erika limpio sus manos y abrió lo que tanto había que