El reencuentro.
Una semana había pasado desde aquella noche en que ámbar escucho las duras palabras de Daniel.
Ámbar caminaba por las calles de la bulliciosa ciudad universitaria, sintiéndose perdida y desgarrada por dentro. El rechazo del chico al que había empezado a abrir su corazón le pesaba como una losa, y cada paso que daba parecía llevarla más lejos de la esperanza y la felicidad que había anhelado.
Había decidido dar un paseo para despejar su mente, pero en lugar de encontrar consuelo en las luces b