41. Capítulo: Jamás
—Lo sé, por eso te amo, es que mi mente me apresa y parece que no puedo escapar, Alek, esta situación se está saliendo de control —me siento de súbito en la cama, pero él vuelve a jalarme para que deje la cabeza en su pecho desnudo.
—Cierra los ojos y duerme, inténtalo, por favor —pide y yo asiento con la cabeza, tiene toda la razón del mundo.
—Bien, gracias por estar en este momento, no sé qué pasaría si me sucede estando sola.
Lentamente voy cerrando los ojos y cayendo menos me doy cuenta