36. Capítulo: Late el Corazón
Solo deseo eso para volver a recuperarme y sentir que esto ha sido solo un mal sueño, de esos que por unos días no se van en tu mente, pero entonces ya no manejan tu vida y puedes seguir el rumbo de la misma sin la necesidad ridícula de tené miedo por todo y a todos, de temerle a una salida por miedo a ser atrapada nuevamente y llevada a estoy un cuarto asqueroso que ni siquiera es habitable para ratas. Así de feo es esto, y yo no puedo hacer nada. No dejaré de repetirlo. Tomo aire y me encojo