Mundo ficciónIniciar sesiónEra una locura pensar que ella estaba acá, hasta hace unos días pensé que no volvería a verla o que no querría hablarme más.
—Gracias por invitarme, pero debo ir a almorzar —se disculpa la morena—. Me encantaría quedarme, pero ya sabes como es la abuela.
—Si queres puedes venir en la tarde. Y tú Sel, limpia esa boca y lleva a esta hermosa niña a su casa, toma las llaves de mi camioneta —dice levantándose para buscarla al lado de la puerta princi







