—¿Qué opinas? —preguntó Isla llamando la atención de su madre que estaba concentrada en una revista de tejido.
Ella la observó de pies a cabeza con una enorme sonrisa en el rostro.
—Como siempre estaba en lo correcto, te queda perfecto. Tu cita se quedará con la boca abierta.
Isla se miró y, aunque también le gustaba su vestido y la hacía sentirse sexy, no estaba segura si era la prenda adecuada.
—Creo que es demasiado. Quizás debería cambiarme.
Una notificación llegó a su celular avisándole qu