Isla se sentía nerviosa, pero no se permitió alejar la mirada de la pantalla. El equipo de Angelo había logrado infiltrarse en la casa de Lando sin ningún contratiempo y parecía que aun nadie había detectado su presencia.
Se habían detenido a unos metros de la casa, ocultos entre las sombras. Podía escuchar las esporádicas conversaciones entre los hombres, aunque la mayoría del tiempo solo usaban señas para comunicarse.
Pese a que el lugar no estaba muy bien iluminado, podía ver todo lo que ocu