Había una mujer frente al espejo retocándose el maquillaje cuando Isla salió del baño. Ella le dio una sonrisa e Isla le devolvió el gesto.
—¿Trabajas para la constructora o viniste acompañando a alguien? —preguntó la mujer guardando su labial en su bolso.
—Lo primero.
—Oh, es un gusto. —La mujer le dio la mano—. Soy Amelia, mi esposo trabaja en el área de recursos humanos.
—Por supuesto, sé de quién hablas. Por cierto, soy Isla.
—Un placer. ¿Esta es la primera fiesta de navidad a la que asiste