Capítulo – El Beso que Rompió el Corazón
La mañana en la casa de los Jones parecía tranquila, casi irreal.
Margaret desayunaba como una dama enferma, flanqueada por Edward —que apenas tocaba su café— y Emily, que los observaba con una desconfianza que ya no disimulaba.
El ambiente estaba tan cargado de tensión, que podía cortarse con un cuchillo.
Charlotte y Amalia no tardaron en aparecer, como dos sombras perfumadas. Entraron sin anunciarse, como si fueran dueñas del lugar.
—¿Nos sirven un caf