Amistades Renovadas
Después de la cena, Ismael y Carolina se quedaron en el porche mientras todos los demás se retiraban. Había algo más liviano en el aire esa noche. Quizás la felicidad de Verónica y Emanuel los había contagiado, o tal vez el tiempo había empezado a sanar las heridas.
—¿Te parece si volvemos a ser amigos? —preguntó Carolina, rompiendo el silencio.
Ismael la miró, sorprendido.
—¿Amigos? —repitió, con una media sonrisa—. Pensé que ya éramos algo más… cómplices, tal vez.
Ella rió