Jewel observa el desastre en la habitación de sus hijos y suspira pesadamente, luego niega y frunce el ceño.
—Antony, Antonio, ¿done están ustedes dos?
Pero no recibe respuestas, pero ella sabe dónde solían esconderse sus hijos. Los busca en el armario y consigue a sus dos hijos agachados con expresión de culpa.
—¿Qué les he dicho de mantener su habitación ordenada?
—Pero mamá —Antony es quien se queja de primero y abandona su escondite —. Antonio desorganizo todo y yo hice lo mismo con su part