Jewel observa el desastre en la habitación de sus hijos y suspira pesadamente, luego niega y frunce el ceño.
—Antony, Antonio, ¿done están ustedes dos?
Pero no recibe respuestas, pero ella sabe dónde solían esconderse sus hijos. Los busca en el armario y consigue a sus dos hijos agachados con expresión de culpa.
—¿Qué les he dicho de mantener su habitación ordenada?
—Pero mamá —Antony es quien se queja de primero y abandona su escondite —. Antonio desorganizo todo y yo hice lo mismo con su parte.
—No pueden estar peleándose todo el tiempo, niños.
—Tienen cuartos diferentes, ¿Por qué pelean?
Eso le hizo recordar como ella misma peleaba con Mila cuando era pequeño, siempre entraba en su habitación para hacer destrozos.
—Quiero que organicen todo ahora mismo.
Ella observa como sus gemelos de 10 años cada uno se va a sus respectivas habitaciones para cumplir con sus deberes. La rubia suspira, no era fácil ser madre de dos a la vez.
Después de los gemelos, Jewel no volvió a encargar, se co