Mundo ficciónIniciar sesiónEl timbre de la gran casa sonó y Adele pegó un salto de emoción. A la joven se le notaba mucho la emoción y la alegría por la persona que acababa de llegar.
Laura la miro y frunció el ceño.
— ¡Ya llegó! — dijo la joven a su amiga Laura que solo la observa en silencio.
—¿Quién llegó? — preguntó Laura. Se suponía que ellas dos irían solas a la disc







