Mundo de ficçãoIniciar sessãoLuara camina por unos de los jardines de la gran mansión del hombre lobo. Sus ojos recorren las diversas riquezas que este y su manada poseen.
Exhala un largo suspiro de felicidad.
—Si todo sale bien, yo seré la dueña de todo este lugar— murmuró extasiada por lo que venias sus azules ojos.
Ella de reojo vio que venía su hombre lobo y se preparó de forma mental para enamorarlo.
—Hola, Laura— dijo él con voz tranquila— estas muy hermosa esta mañana.
Ella







