45. Sin importar el tiempo que pase
Klaus
Mientras ella se va con mi padre, guardo lo indispensable después de cambiarme, dudo que dispongamos de mucho tiempo, ni siquiera sé qué llevar porque no tengo ni idea de adónde nos dirigimos, solo sé que cuando cierro la maleta, papá y mamá ya tienen la suya.
Bajamos y llegamos hasta nuestro auto, guardamos las cosas en la cajuela y mamá se viene conmigo en la parte trasera del auto mientras papá conduce.
—Por favor díganme algo.
—Dame tu pierna —la levanto y saca un pequeño botiquín.
—P