108. No es seguro
Carol
Cuando regreso a la oficina un poco más calmada y decidida a obtener lo que quiero me encuentro con la intimidante figura de Nick, recargado en el escritorio, mantenía la vista en la puerta, como si me estuviera esperando.
—Hola.
—Hola.
—¿Te interrumpo? —niega—. ¿Tienes tiempo?
—Carol, para ti siempre tengo tiempo.
Me siento como en un campo de minas temiendo que cada paso que doy hacia él sea el que provoque que todo esto exploté. No sé muy bien cómo formular las preguntas a partir de ah